Tras el ascenso de Madrid Raptors a primera división, Madrid Dracos ocupó su lugar en segunda división. El equipo madrileño contaba con algunos veteranos del equipo campeón de la división pero la mayoría eran jugadores novatos o que estaban en posiciones distintas a las que jugaban el año pasado. Por ello, el desafío era doble y el objetivo era conseguir mejorar a lo largo de la competición.

El equipo arrancó la temporada con un partido tremendamente emocionante con Cuervos que se resolvió en el último segundo pero en contra del equipo de los dinosaurios. La jornada se cerraría frente a Smilodons, en uno de los peores partidos de la temporada, donde el equipo no pudo siquiera competir. Después de esta mala primera jornada, las cosas mejoraron con una victoria sorprendente frente a Crusaders, un equipo que había acabado segundo el año pasado. No obstante, cayeron frente a Capitals femenino, cerrando una jornada bastante desigual.

La gran sorpresa vendría en la tercera jornada. El equipo caería frente a Crusaders pero en mitad de la noche y con poca visibilidad, Dracos ganaría a Stings, claro favorito para ganarse el ascenso. Tras ello, DRacos encadenaría 5 derrotas, pero solo una por más de una anotación. Contra Cavaliers la distancia sería de 6 puntos mientras que contra Smilodons la diferencia sería de 9 puntos.

El encuentro más desigual fue contra Cavaliers. En ese encuentro el equipo se fue con ventaja al descanso pero el equipo de Alcobendas dominó por completo la segunda parte, llevándose una importante victoria. La vuelta contra Stings sería un partido tremendamente igualado pero los de Madrid no consiguieron derrotar a los alcarreños. Irónicamente, sí que tendrían ganado el diferencial de puntos contra un equipo que solo perdió otro encuentro frente a Crusaders, ganándoles a ellos y con facilidad el diferencial de puntos.

Con esos marcadores, Dracos estaba empatado por el último puesto y todo se decidiría en Alcobendas. En un día de perros y con el campo totalmente embarrado, el equipo necesitaba ganar al menos uno de los dos partidos para evitar el último puesto. El partido contra Cuervos fue tremendamente igualado, pero al igual que ocurrió en la primera vuelta, el equipo de Fuenlabrada acabó consiguiendo la victoria. El último partido de la temporada fue frente a Capitals Femenino y el equipo finalmente volvió a la senda de la victoria, asegurando así que no acabarían últimos.

Con un balance de 3-9 la temporada ha sido de altibajos pero Dracos ha tenido momentos de mucho éxito. La victoria contra Stings refleja todos los puntos positivos de la temporada mientras que la derrota con Smilodons en la primera vuelta fue el peor encuentro del año. No obstante, el equipo demostró mucho margen de mejora y ser competitivo durante todos los encuentros del año. Aún así, el objetivo para la próxima temporada es acercarse más a la zona media, de donde el club se ha quedado a 3 victorias que se podrían haber conseguido.

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